Murone comenzó a pintar graffiti hace 17 años, en el año 2000, es decir, cuando tenía sólo 19 años. Afirma que ha hecho ya tantos graffitis que no recuerda cuantos muros ha pintado. Su forma de trabajar es muy intuitiva y genera cuadrículas visuales no intencionadas, consiguiendo alcanzar una especie de paz en toda su obra. Crea paisajes en planos diferentes, añade dinamismo, divide espacios e introduce universos mágicos, todo ello para disfrutar del proceso, pues  es ahí donde encuentra la clave de su trabajo.

 

Website Link